Las criptomonedas son muy potentes, pero la experiencia de usuario suele resultar demasiado confusa y abrumadora. Aunque las plataformas con custodia —en las que una empresa guarda tus fondos y claves por ti— son sencillas, le quitan el control al usuario. Las plataformas sin custodia —en las que el usuario gestiona sus activos por su cuenta— garantizan la propiedad, pero los usuarios tienen que proteger las frases de recuperación, gestionar las claves privadas y encargarse de la recuperación por sí mismos. Para los usuarios habituales, eso es sencillamente demasiado complicado.
Durante años, los desarrolladores de Web3 han considerado que se trataba de una elección imposible: la usabilidad a costa de la autocustodia, o la autocustodia a costa de la simplicidad.
Rizon no se conforma con lo mínimo. Junto con Privy, ofrecemos ambas cosas: un acceso fluido y un control total por parte del usuario.
Privy + Rizon: la sencillez de la Web 2.0, la potencia de la Web 3.0
Gracias a nuestra integración con Privy, los usuarios de Rizon disfrutan de lo mejor de ambos mundos. Privy permite utilizar métodos de inicio de sesión habituales —como Google, Apple o el correo electrónico— al tiempo que crea, en segundo plano, un monedero totalmente autónomo. ¿El resultado? Un proceso de registro que se parece al de cualquier aplicación moderna, pero respaldado por una infraestructura Web3 segura.
Sin extensiones. Sin frases de recuperación. No se requieren conocimientos sobre criptomonedas. Solo autocustodia, simplificada.
Desde el registro hasta el pago en menos de un minuto
Así es como funciona:
- Un usuario se registra con una cuenta de correo electrónico, de Apple o de Google.
- Se crea un monedero al instante a través de Privy.
- El usuario envía USDC al monedero o lo ingresa en él.
- El monedero está listo al instante para realizar pagos a través de la tarjeta de Rizon compatible con Visa.
Todo esto ocurre en 60 segundos: sin necesidad de instalar aplicaciones, sin extensiones de navegador, sin complicaciones.
Con Privy, las claves privadas del usuario se cifran y se almacenan de forma segura en el dispositivo. Ni Rizon, ni Privy, ni ningún tercero pueden verlas en ningún momento. La función de recuperación está integrada, y los mecanismos de copia de seguridad garantizan la seguridad incluso en caso de pérdida del dispositivo. Los usuarios mantienen el control de sus fondos en todo momento.
La autocustodia ya no es sinónimo de complejidad. Significa privacidad, portabilidad y control por parte del usuario.
Por qué esto es importante a nivel mundial
En regiones como América Latina, donde los sistemas financieros son volátiles y las monedas estables aportan una estabilidad muy necesaria, este modelo lo cambia todo. Ahora los usuarios pueden poseer dólares digitales y gastarlos en todo el mundo, con pleno control y una curva de aprendizaje mínima. Se trata de dar la bienvenida a los próximos mil millones de usuarios, especialmente a aquellos que más necesitan las monedas estables.
En resumen: un nuevo estándar para la experiencia de usuario en la autocustodia
Rizon y Privy están redefiniendo las posibilidades del proceso de incorporación al mundo de las criptomonedas. Al eliminar las barreras sin renunciar a la autocustodia, estamos estableciendo un nuevo estándar de usabilidad en la Web3. Acceso instantáneo, control total y procesos de inicio de sesión familiares, todo ello sin comprometer la propiedad del usuario.




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